Martes, 3 de Noviembre de 2009, 18:38hs
|
  |
Fuente: Reuters
 |
ZONAS - América Latina
Zelaya pierde round para volver pronto poder Honduras
* Junta Directiva Congreso pide opinión Corte Suprema,
Ministerio Público y Procuraduría General de la República
* Dilata sesión para votar restitución Zelaya
* Jefe comisión OEA insiste en retorno de Zelaya al poder
Por Mario Naranjo y Gustavo Palencia
TEGUCIGALPA, nov 3 . - Los líderes del Congreso de
Honduras decidieron el martes pedir la opinión de los poderes
judicial y ciudadano antes de votar la posibilidad de restituir
al depuesto presidente Manuel Zelaya, dilatando la convocatoria
a una sesión clave para debatir el futuro del líder.
La decisión, informada por dos legisladores a Reuters,
desafía un acuerdo alcanzado la semana pasada entre
negociadores de Zelaya y el Gobierno de facto con la mediación
de Washington, cuyo punto central es que el Congreso vote sobre
la vuelta al poder del derrocado mandatario.
"Confirmado, se acordó enviar a la Corte, al Ministerio
Público y a la Procuraduría General de la República", dijo a
Reuters Antonio Rivera, subjefe de bancada del Partido
Nacional. "Una vez que hayan los reportes de los tres órganos
nos reuniremos", añadió.
El acuerdo logrado la semana pasada, dentro de los intentos
por superar la crisis desatada por el golpe de Estado de fines
de junio, contemplaba la posibilidad de que el Congreso pidiera
la opinión no vinculante de la Corte Suprema, pero la directiva
parlamentaria sumó a otros órganos del poder público.
La decisión de la Junta Directiva del Congreso no fue
unánime. Tres de los 13 miembros votaron en contra de pedir la
opinión de la Corte Suprema e intentaron fijar un plazo de 24
horas para que los órganos consultados den su informe y así
pudiera ser convocada la sesión para votar sobre el futuro de
defenestrado mandatario.
El diputado liberal Erick Rodríguez dijo que pidieron la
opinión de forma "urgente" a la Corte Suprema, Procuraduría y
Fiscalía, pero no fijaron un plazo.
"En Honduras 'urgente' a veces dilata. Hablás a la policía
de urgencia y vienen en cuatro o cinco horas", dijo al comentar
que por esa razón los dictámenes y un posterior llamado a la
sesión "podría tardar una semana, un mes después de las
elecciones".
Los parlamentarios están en receso por la campaña electoral
para las elecciones presidenciales del 29 de noviembre.
Zelaya dijo que, si para el jueves no era reinstaurado, la
comunidad internacional desconocería las elecciones, que ya
estaban convocadas desde antes de su derrocamiento y que han
sido la punta de lanza del Gobierno de facto como la vía para
cerrar la peor crisis política en América Central en décadas.
El acuerdo también dispone la conformación esta semana de
un Gobierno de unidad nacional, plazo que estaría en duda con
la decisión de los líderes parlamentarios.
La Corte Suprema dictaminó en el pasado que el golpe de
Estado que derrocó a Zelaya fue legal, debido a que el
mandatario depuesto habría violado la Constitución al querer
forzar la reelección presidencial.
¿EL PUEBLO SE LEVANTA?
La decisión de la Junta Directiva tomó mal parada a la
comisión de verificación de la Organización de Estados
Americanos (OEA), que llegó a Tegucigalpa poco antes de la
votación con la esperanza de una rápida aplicación del
acuerdo.
Además, enfureció a cientos de simpatizantes de "Mel", como
llaman popularmente a Zelaya, que amenazaron con manifestar
ante el Congreso para presionar por su restitución.
La comisión de la OEA está encabezada por el ex presidente
chileno Ricardo Lagos.
"Lo que tratamos de implementar es un acuerdo que significa
que el presidente Zelaya tiene que ser restituido en el poder,
y al mismo tiempo estar seguros de que (...) las elecciones
presidenciales sean cumplidas en un camino de democracia el 29
de noviembre", sostuvo el ex mandatario.
El pedido de Lagos de restituir a Zelaya fue criticado por
Vilma Morales, miembro de comisión negociadora del Gobierno de
facto que lo consideró contrario al espíritu del acuerdo
firmado la semana pasada.
"Sus declaraciones podrían ser usadas para sembrar dudas en
el pueblo sobre el acuerdo y la habilidad de la OEA de ser un
tercero imparcial", añadió en una misiva enviada a Lagos.
En las afueras del Congreso, enfurecidos simpatizantes de
Zelaya gritaban "¡Mel, aguanta, que el pueblo se levanta!", con
el puño en alto.
Muchos juraron mantener la vigilia hasta que vuelva al
poder su líder, refugiado desde el pasado 21 de septiembre en
la embajada de Brasil en la capital hondureña tras haber
ingresado de manera clandestina al país.
El Congreso era custodiado por policías antimotines,
provistos de escudos, palos y bombas lacrimógenas.
REUTERS MN AZ SR RF/